jueves, 15 de enero de 2009

Curso de Kriyá


Tornarse puro, por fuera y por dentro, puro de cuerpo, emoción y mente. Cultivar la limpieza de corazón y la limpieza del ambiente a su alrededor.
La higiene alimentaria, ingiriendo alimentos limpios. Limpios de dolor y de sangre, limpios de aditivos y de sustancias nocivas.
La higiene mental, generando pensamientos positivos, construyendo los cimientos mentales de buenas obras y útiles ideales.
La higiene emocional, sublimando emociones pesadas, atenuando el ego, tornándolas sentimientos leves y limpios.
Todo eso es bhúta shuddhi, del cual los kriyás constituyen la contrapartida técnica. Práctica de higiene, limpieza y purificación.
¡Eso es kriyá!

INFORMES E INSCRIPCIONES: 626.56.97.84/617.78.56.82

domingo, 11 de enero de 2009

¿Para qué sirve el Yôga?



Cuando se habla sobre Yôga, surge enseguida la pregunta: “¿Para qué sirve el Yôga, cuáles son los beneficios que proporciona?” Piense bien: ¿por qué el Yôga debería proporcionar algún beneficio?
En estos últimos 50 años no hubo un entrevistador de televisión que haya dejado de hacer esa inevitable pregunta, al iniciar su diálogo con un instructor de Yôga. Son escasas las personas que, al ser instadas por un amigo a practicar Yôga, no preguntan lo mismo, como si declararan: “Está bien, puedo llegar a practicar Yôga, pero ¿qué es lo que gano con eso?”
Si esa persona fuera invitada a practicar Tenis, Karate, Natación o Danza, ¿preguntaría para qué sirve cada una de esas modalidades, o qué beneficios va a recibir si concede la gracia de su presencia?
No es convincente la justificación de que es necesario hacer tal pregunta porque nadie conoce bien el Yôga. Eso puede servir para los segmentos semi-analfabetos de las poblaciones pobres, pero no para las clases medianamente instruidas. El Yôga está sumamente difundido desde hace más de un siglo en Occidente. Es difícil encontrar un gimnasio que no ofrezca clases de Yôga. Rara es la revista que no publique por lo menos un reportaje por año sobre el tema. Por lo tanto es una postura viciosa, salida no se sabe de dónde, ésa que induce a la gente a hacer automáticamente aquella pregunta nada lisonjera.
¿Por qué motivo el Yôga debería proporcionar algún beneficio? El Golf, el Tenis, la Gimnasia Aeróbica, el Rugby, el Skate, el Surf, la Gimnasia Olímpica y muchas otras actividades físicas son proverbialmente perjudiciales para la columna, articulaciones, ligamentos, pero a pesar de eso hay legiones que se dedican a ellas, aun sabiendo que traen más perjuicios que beneficios. ¿Alguien preguntaría: “¿Para qué sirve la Gimnasia Olímpica? ¿Qué beneficios me va a proporcionar? Necesito saber antes de decidirme a practicarla. ¿Cómo voy a comenzar sin saber para qué me sirve?” ¿Para qué sirve aprender pintura, escultura, teclado o canto? ¿Alguien en su sano juicio preguntaría tal cosa?

Cuándo practicar



Pre Yôga:
Lunes y Miércoles de 19.15hs a 20.15hs.

Swásthya Yôga.
Martes y Jueves de 9.30 hs a 10.30hs y Lunes y Miércoles 18.00hs a 19.00hs.



Contacto: 93.162.88.72/626.56.97.84 swasthyayoga@hotmail.es

Yôga antes que sea necesario



Practique Yôga por placer, como practicaría alguna de aquellas modalidades deportivas o artísticas. Consideramos un procedimiento más noble ir al Yôga no con la finalidad de beneficios personales, sino impulsado por el mismo motivo que induce al artista a pintar su cuadro: una manifestación espontánea de lo que está en su interior y necesita ser expresado. Practique Yôga si le gusta, si tiene vocación, si ya está hirviendo en sus venas. No porque precise.
No se justifica buscar el Yôga tampoco por una motivación espiritualista, pues no deja de ser una forma de egotismo disimulado, ya que busca una ventaja espiritual.
Si el practicante busca exclusivamente las consecuencias secundarias, que son la terapia, la estética, la relajación, se limitará a las migajas que caen de la mesa, y el instructor no logrará enseñarle realmente Yôga, tal como el profesor de Ballet no podrá enseñar danza a un alumno que sólo quiera perder peso.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Práctica Completa


1) Mudrá
Es el gesto o seña que, reflexológicamente, ayuda al practicante a conseguir un estado de receptividad superlativa. Aun los que no son sensitivos pueden entrar en estados alfa y theta ya en esta introducción. En el capítulo Mudrá presentaremos las ilustraciones de 108 mudrás.

2) Pújá (manasika pújá)
Es la técnica que establece una perfecta sintonía del sádhaka con el arquetipo de este linaje. Así, selecciona una longitud de onda adecuada a esta modalidad de Yôga, conecta su plug en el compartimento exacto del inconsciente colectivo y deja pasar la corriente, estableciendo un perfecto intercambio de energías entre el discípulo y el Maestro.

3) Mantra (vaikharí mantra: kirtan y japa)
La vibración de los ultrasonidos que acompañan el vacuo de las vocalizaciones, en el caso del ády ashtánga sádhana, tiene la finalidad de desesclerosar los canales para que el prána pueda circular. Prána es el nombre genérico de la bioenergía. Solamente después de esa limpieza se puede hacer pránáyáma. El Swásthya Yôga utiliza centenas de mantras: kirtan y japa; vaikharí y manasika; saguna y nirguna mantras. En el capítulo Mantra vamos a enseñar las letras de más de treinta mantras.

4) Pránáyáma (swara pránáyáma)
Son respiratorios que bombean el prána para que circule por las nádís y vitalice todo el organismo. Y también a fin de distribuirlo entre los miles de chakras que tenemos esparcidos por todo el cuerpo. Bombear esa energía por conductos obstruidos a causa de los detritos provenientes de malos hábitos alimentarios, secreciones internas mal eliminadas y emociones intoxicantes, puede resultar inocuo o incluso perjudicial. Por eso, antes del pránáyáma, procedemos a la limpieza de los canales, en el área energética. Utilizamos 58 respiratorios diferentes que se enseñan en detalle en el respectivo capítulo.

5) Kriyá
Son actividades de purificación de las mucosas, que tienen la finalidad de contribuir a la limpieza del organismo, ahora en el nivel físico. Tratándose de Yôga, sólo se deben realizar los ejercicios físicos después del cuidado de limpiar el cuerpo por medio de los kriyás. Presentamos 27 kriyás en este libro.

6) Ásana
Ésta es la parte más conocida y característica del Yôga para el público lego. No es gimnasia ni tiene nada que ver con Educación Física. Son los ejercicios psicofísicos que producen efectos extraordinarios para el cuerpo en términos de buena forma, flexibilidad, musculatura, equilibrio de peso y salud en general. Para aprovechar al máximo su potencial, los ásanas deben ser precedidos por los kriyás, pránáyámas, etc. Utilizamos miles de ásanas, de los cuales cerca de 2.000 constan en esta obra. Los efectos de los ásanas comienzan a manifestarse a partir del yôganidrá.

7) Yôganidrá
Es la descontracción que ayuda al yôgin11 en la asimilación y manifestación de los efectos producidos por todos los angas. A ellos les suma los propios efectos de una buena recuperación muscular y nerviosa. Pero, atención: yôganidrá no tiene nada que ver con el shavásana del Hatha Yôga. Shavásana, como su nombre lo dice, es sólo un ásana, una posición para relajarse, pero no es la ciencia de la relajación en sí. Esa ciencia se llama yôganidrá y no figura en el currículum del Hatha Yôga. Por eso muchos instructores de Hatha Yôga censuran el uso de música o de inducción verbal del instructor durante la relajación. El yôganidrá utiliza no sólo la mejor posición para relajarse, sino también la mejor inclinación en relación con la gravedad, el mejor tipo de sonido, de iluminación, de color, de respiración, de perfume, de inducción verbal, etc.

8) Samyama
Esa técnica comprende concentración, meditación y samádhi “al mismo tiempo”, es decir, practicados juntos, en secuencia, en una sola sentada (etimológicamente, samyama puede significar ir junto). Si el practicante va a hacer sólo concentración, llegar a la meditación o alcanzar el samádhi, eso dependerá exclusivamente de su progreso personal. Así, también es correcto denominar dhyána, que significa meditación, al octavo anga. Es una forma menos pretenciosa.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Qué es el Swásthya Yôga


Swásthya, en sánscrito, lengua muerta de la India, significa autosuficiencia (swa = su propio). También abarca los significados de salud, bienestar, confort, satisfacción. Se pronuncia “suástia”. En hindi, la lengua más hablada en la India, significa simplemente salud. En ese caso, con la pronunciación hindi, se dice “suásti”. No permita que la gente poco informada confunda Swásthya, sánscrito, un método antiguo, con Swásthya (“suásti”), hindi, que daría una interpretación equivocada con connotación terapéutica. Consulte al respecto el Sanskrit-English Dictionary, de Sir Monier-Williams, el más respetado diccionario de sánscrito.
En la India, en Jaipur, encontré un centro de salud que utiliza el Yôga como método terapéutico. Se llama Swásthya Yôga Center (en ese caso, “Suasti” Yôga Center) y no tiene nada que ver con el Swásthya Yôga. ¡Se trata sólo de un Centro de Salud a través del Yôga! Cosas así pueden confundir a los que tengan menos cultura lingüística.

*Texto extraído del libro "Yôga Avanzado" Maestro DeRose

¿Por qué el Swásthya Yôga es tan especial?

1. El Yôga Antiguo contiene los elementos que fundamentan todas las demás modalidades de Yôga. No hay ningún otro tipo de Yôga tan completo. En una práctica de Swásthya, el Yôga Antiguo, usted estará practicando Ásana Yôga, Rája Yôga, Bhakti Yôga, Karma Yôga, Jñána Yôga, Layá Yôga, Mantra Yôga y Tantra Yôga, así como los elementos constitutivos de las subdivisiones más modernas nacidas de esas ramas, tales como el Hatha Yôga, Kundaliní Yôga, Kriyá Yôga, Dhyána Yôga, Mahá Yôga, Suddha Rája Yôga, Ashtánga Yôga, Yôga Integral y muchos otros.
Pero atención: si bien el Yôga Antiguo (Swásthya) contiene en sí los elementos constitutivos de todos esos tipos de Yôga, no está formado por la combinación de aquellas ramas, pues se basa en una tradición mucho más ancestral, anterior a ellos.
2. El Yôga Antiguo tiene raíces sámkhyas. Por ser un Yôga extremadamente técnico, dinámico y que no adopta misticismo, agrada más a las personas dinámicas, realizadoras y de raciocinio lógico.
3. El Yôga Antiguo es tántrico. Eso significa que es un Yôga matriarcal, sensorial y desrepresor. Desrepresor significa que no prohíbe cosa alguna y que además contribuye a desreprimir. Orienta, pero no reprime. Sensorial significa que respeta y valoriza el cuerpo, su belleza, su salud, sus sentidos y su placer. Después, usted tiene libertad total. Puede comer lo que quiera, hacer lo que quiera e, inclusive, no hay prohibición de sexo. Sin embargo, hay consejos con relación a todo eso y usted los seguirá si le parece que debe. A medida que vaya perfeccionando sus hábitos de vida y cultivando costumbres más saludables, irá recibiendo del instructor las técnicas más avanzadas.
Ese respeto por la libertad del practicante ha sido una de las más atractivas características del Swásthya Yôga, pues va al encuentro de las aspiraciones de las personas y responde positivamente a las reivindicaciones de los adeptos de otras ramas restrictivas, que están insatisfechos con la represión impuesta por ellas.
4. Nuestra forma de ejecutar los ejercicios es diferente de las formas modernas de Yôga. En los últimos siglos se ha popularizado una manera pobre de hacer los ejercicios, estancos, separados unos de otros y repetitivos como en la gimnasia. El Swásthya Yôga se inspira en las líneas más antiguas y ejecuta los ásanas sincronizados armoniosamente, brotando unos de los otros mediante enlaces extremadamente bellos y que permiten la existencia de verdaderas coreografías de técnicas corporales, que ningún otro tipo de Yôga posee. Siempre que alguien asiste a la proyección de nuestros videos, la exclamación es constante: "¡Ah! ¿Entonces, el Yôga es así? ¡Pero eso es bellísimo! "
Las coreografías fueron reintroducidas por el Método DeRose en los años sesenta del siglo pasado. En las décadas siguientes, en varias partes del planeta, surgieron modalidades de ejecución que se inspiraron en el Yôga Antiguo (Swásthya Yôga). La mayoría reconoce la innegable influencia. Aunque no lo confesasen, bastaría comparar los métodos para percibir la clara influencia que ejercemos sobre sus interpretaciones originadas posteriormente.
Ocurrió, sin embargo, que no comprendiendo nuestro afán de rescatar un concepto de Yôga Antiguo con todo el brillo de su autenticidad milenaria, los que se basaron en el Swásthya para elaborar otras modalidades terminaron por dar origen a formas modernas que nada tienen que ver con nuestra propuesta. Vieron, pero no entendieron.
5. Finalmente, el Swásthya es el único Yôga en el mundo que tiene reglas generales, o sea, es el único que ofrece autosuficiencia al practicante. En otro tipo de Yôga el instructor tiene que enseñar técnica por técnica: cómo respirar, cuánto tiempo permanecer, cuántas veces repetir, dónde localizar la conciencia, etc. Si ese instructor enseña diez técnicas, su alumno no sabrá hacer una decimoprimera. En cambio, si utilizase las reglas generales, el practicante tendría la ventaja de no quedar atado al instructor ni depender de él. Si necesitara seguir solo, podría continuar perfeccionándose, pues, habiendo aprendido apenas diez técnicas con las reglas generales, podría desarrollar otras cien o mil y seguir evolucionando siempre. Las reglas generales confieren autonomía y libertad al sádhaka. Las reglas generales son otra contribución de la sistematización del Yôga Antiguo (Swásthya Yôga). Si ve que alguien usa reglas generales, puede tener la certeza de que trabó algún tipo de contacto con nuestro método, aunque lo niegue. Esta declaración será demostrada en el próximo capítulo.